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TEMA: Anthony de Mello
#146
Atman
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Anthony de Mello hace 6 Años, 6 Meses Karma: 12
Anthony de Mello es un personaje inclasificable. Nacido en India en 1931, y fallecido en Nuewa York en 1987, se formó como sacerdote jesuita en su India natal.


Frecuentemente criticado, de Mello escribía numerosos cuentos y herramientas espirituales. El común denominador entre todos estos cuentos breves -generalmente de una sola página- es su cualidad paradójica. Con ello, pretendía ofrecer un revulsivo a las personas que sentían un interés en la espiritualidad, pero que tenían las mentes adormecidas.


Anthony de Mello tendió un puente espiritual entre oriente y occidente, un puente que circula en ambos sentidos.


1er. Cuento:

Uno de los pocos hombres que han caminado por la luna cuenta cómo tuvo que reprimir sus
instintos artísticos cuando llegó al satélite.


Recuerda que, cuando se hallaba mirando embelesado a la Tierra, estaba como paralizado por el
asombro y diciéndose para sí: «¡Dios mío, qué preciosidad!»


Pero en seguida, volviendo en sí, se dijo: «Deja de perder el tiempo y dedícate a recoger piedras.»


Hay dos tipos de educación:
La que te enseña a ganarte la vida
y la que te enseña a vivir.



 
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Última edición: 01/11/2011 14:39 por Atman.
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#147
Atman
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Re: Anthony de Mello hace 6 Años, 6 Meses Karma: 12
Cuentos Cortos de Anthony de Mello extraídos del Libro "La Oración de la Rana":


1* La familia tomó asiento en el restaurante para cenar. Llegó la camarera, tomó nota de lo que deseaban los adultos y luego se dirigió al muchacho de siete años:
“¿Qué vas a tomar?”, le preguntó.

El muchacho miró con timidez en torno a la mesa y dijo: “Me gustaría tomar un perrito caliente.” Antes de que la camarera tuviera tiempo de escribirlo, intervino la madre: “¡Nada de perritos calientes! ¡Tráigale un filete con puré de patatas y zanahorias!”

La camarera hizo como que no la había oído. “¿Cómo quieres el perrito caliente: con ketchup o con mostaza?”, le preguntó al muchacho.
“Con ketchup.”
“Vuelvo en un minuto”, dijo la camarera dirigiéndose a la cocina.

Cuando la camarera se hubo retirado, hubo unos instantes de silencio producido por el asombro. Al fin, el muchacho miró a todos los presentes y exclamó. “¿Qué os parece? ¡Piensa que soy real!”


«¿Cómo están tus hijos?»
«Están los dos estupendamente, gracias.»
«¿Qué edad tienen?»
«El médico, tres años; el abogado, cinco.»



2* Al turista, que daba muestras de ser un tipo bastante asustadizo, le daba miedo acercarse al borde del acantilado. «¿Qué debería hacer», le preguntó al guía, «si tuviera la desgracia de precipitarme hacia abajo?»

«Si eso le ocurriera, señor», dijo el guía lleno de entusiasmo, «no deje de mirar a la derecha. ¡le
encantará el panorama!»



3* Tres muchachos acusados de haber robado unas sandías fueron conducidos ante el tribunal y presentados ante un juez del que esperaban lo peor, porque tenía fama de ser un hombre muy severo.

Pero también era un prudente educador. Tras dar un golpe con su martillo, el juez dijo. «Cualquiera de los presentes que no haya robado una sola sandía cuando era un muchacho, que levante la mano.» y se quedó esperando.

Tanto los funcionarios de la audiencia como los policías, los espectadores y hasta el propio juez mantuvieron sus manos quietas.
Satisfecho de que nadie en la sala hubiera levantado la mano, el juez declaró: «El caso queda sobreseído.»



 
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Última edición: 01/11/2011 16:52 por Atman.
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#149
Atman
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Re: Anthony de Mello hace 6 Años, 6 Meses Karma: 12
Un cuento hasídico:

Un pobre campesino que regresaba del mercado a altas horas de la noche descubrió de pronto que no llevaba consigo su libro de oraciones.

Se hallaba en medio del bosque y se le había salido una rueda de su carreta, y el pobre hombre estaba muy afligido
pensando que aquel día no iba a poder recitar sus oraciones.

Entonces se le ocurrió orar del siguiente modo: “He cometido una verdadera estupidez, Señor: he salido de casa esta mañana sin mi libro de oraciones, y tengo tan poca memoria que no soy capaz de recitar sin él una sola oración.

De manera que voy a hacer una cosa: voy a recitar cinco veces el alfabeto muy despacio, y tú, que conoces todas las oraciones, puedes juntar las letras y formar esas oraciones que yo soy incapaz de recordar”.

Y el Señor dijo a sus ángeles: “De todas la oraciones que he escuchado hoy, ésta ha sido, sin duda alguna, la mejor, porque ha brotado de un corazón sencillo y sincero”.


 
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#162
Atman
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Re: Anthony de Mello hace 6 Años, 6 Meses Karma: 12

SAL Y ALGODÓN EN EL RÍO


Llevaba Nasruddin una carga de sal al mercado.. Su asno tuvo que vadear un río y la sal se disolvió.


Al alcanzar la otra orilla, el animal se puso a corretear, contentísimo de haber visto aligerada su carga.


Pero Nasruddin estaba enfadado de veras. Al siguiente día en que había mercado Nasruddin cubrió los sacos


con abundante algodón. Al cruzar el río, el asno casi se ahoga por culpa del exceso de peso.


«¡Tranquilízate!», dijo alborozado Nasruddin.


«¡Esto te enseñará que no siempre que cruces el río vas a ganar tú!».



 
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Última edición: 08/11/2011 17:40 por Atman.
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#196
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Re: Anthony de Mello hace 6 Años, 6 Meses Karma: 12


Una historia de los Padres del Desierto egipcio:


Érase un viejo y santo ermitaño que practicaba una rigurosa ascesis corporal, pero que no estaba precisamente dotado de excesivas luces. Aquel hombre acudió al abad Juan para preguntarle acerca de la falta de memoria; y, tras haber escuchado sus sabias palabras, regresó a su celda. Pero en el camino olvidó lo que el abad Juan le había dicho.


De modo que volvió sobre sus pasos para escuchar de nuevo las mismas palabras. Pero, una vez más, de camino a su celda, lo olvidó. El hecho se repitió varias veces: escuchaba al abad Juan y, cuando regresaba a su celda, su congénita falta de memoria le jugaba una mala pasada.


Muchos días después, se encontró casualmente con el abad Juan y le dijo: «¿Sabe usted, Padre, que volví a olvidar de nuevo lo que usted me dijo? De buena gana, habría regresado a verle a usted, pero ya le había dado la lata suficientemente y me daba apuro llegar a convertirme para usted en un agobio.»


Entonces el abad Juan le dijo: «Ve y enciende una lámpara». El anciano hizo lo que se le había ordenado. Luego le dijo el abad: «Trae unas cuantas lámparas más y enciéndelas con la primera que has encendido». Y el anciano volvió a hacer lo que se le había dicho.


Una vez más, habló el abad Juan para decirle:
«¿Ha experimentado alguna pérdida la primera lámpara por el hecho de que las restantes lámparas hayan recibido de ella la luz?»


«No», respondió el anciano.


«Bueno, pues lo mismo ocurre con Juan. Si, en lugar de ser únicamente tú, fuera la ciudad entera de viniera a mí en busca de ayuda o de consejo, yo no experimentaría por ello la más mínima pérdida. De manera que no tengas reparo alguno en venir a verme todas las veces que quieras.»



 
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#198
Atman
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Re: Anthony de Mello hace 6 Años, 5 Meses Karma: 12

Durante una fiesta, en el Japón, le hicieron probar una popular bebida japonesa a un turista, el cual, después de tomar la primera copa, observó que el mobiliario de la habitación se movía.

«Es una bebida muy fuerte...», le dijo a su anfitrión.

«No demasiado», replicó éste. «Lo que ocurre es que hay un terremoto».


*****************************


Un elefante se separó de la manada y fue a cruzar un viejo y frágil puente de madera tendido sobre un barranco.

La débil estructura se estremeció y crujió, apenas capaz de soportar el peso del elefante.

Una vez a salvo al otro lado del barranco, una pulga que se encontraba alojada en una oreja del elefante exclamó, enormemente satisfecha:
«¡Muchacho, hemos hecho temblar ese puente!»


*****************************


Un discípulo llegó a lomos de su camello ante la tienda de su maestro sufi. Desmontó, entró en la tienda, hizo una profunda reverencia y dijo:

«Tengo tan gran confianza en Dios que he dejado suelto a mi camello ahí fuera, porque estoy convencido de que Dios
protege los intereses de los que le aman».

«¡Pues sal afuera y ata a tu camello, estúpido!», le dijo el maestro. «Dios no puede ocuparse de hacer en tu lugar lo que eres perfectamente capaz de hacer por ti mismo».



 
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#208
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Re: Anthony de Mello hace 6 Años, 5 Meses Karma: 12

Nuestras ideas sobre Dios:


"EL ELEFANTE Y LA RATA"

Se hallaba un elefante bañándose tranquilamente en un remanso, en mitad de la jungla, cuando, de pronto, se
presentó una rata y se puso a insistir en que el elefante saliera del agua.


«No quiero», decía el elefante. «Estoy disfrutando y me niego a ser molestado».


«Insisto en que salgas ahora mismo», le dijo la rata.


«¿Por qué?», preguntó el elefante.


«No te lo diré hasta que hayas salido de ahí», le respondió la rata.


«Entonces no pienso salir», dijo el elefante.


Pero, al final, se dio por vencido. Salió pesadamente del agua, se quedó frente a la rata y dijo:
«Está bien; ¿para qué querías que saliera del agua?».


«Para comprobar si te habías puesto mi bañador», le respondió la rata.


Es infinitamente más fácil para un elefante ponerse el bañador de una rata que para Dios acomodarse a
nuestras doctas ideas acerca de Él.



 
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